2 de octubre de 2014
El Diario de la Tarde
El Presidente Municipal de San Miguel Totolapan, el priista Saúl Beltrán Orozco, fue señalado como partícipe en el asesinato del sacerdote de la cabecera municipal, José Ascención Acuña Osorio, registrado el pasado 22 de septiembre, a quien hombres armados levantaron y posteriormente apareción sin vida en la orilla del río Balsas.
La participación del alcalde, según consta en denuncia ante el Ministerio Público, fue la de mandar traer al párroco para celebrar las fiestas tradicionales de la población, diciéndole que ya no había problemas pues había hablado con sus secuestradores, un grupo de La Familia, esto luego de el párroco huyera tras haber sido levantado y liberado a cambio de 300 mil pesos que debería reunir.
La declaración ministerial fue realizada por el hermano de la víctima, párroco Santiago Acuña Osorio, quien identificó y reclamó el cadáver de para darle sepultura en el Estado de México, de donde era originario.
Dijo que por voz de su propio hermano supo que éste ya había sido ‘levantado’ por un grupo de la delincuencia organizada (La Familia Michoacana) que opera en esa región, quienes le exigieron 300 mil pesos por su liberación.
Sin embargo, luego de ser torturado, el sacerdote fue liberado para que pudiera juntar los 300 mil pesos exigidos por el grupo criminal, de los cuales sólo alcanzó a reunir 50 mil pesos que les entregó.
Debido a que no pudo reunir el dinero, el sacerdote José Ascensión Acuña decidió huir del pueblo, dando parte a la superioridad del abandono de la capilla en San Miguel Totolapan y Arcelia por motivos de inseguridad.
Sin embargo, fue el alcalde de San Miguel Totolapan, quien a propósito de las fiestas tradicionales que se celebran en el pueblo, le llamó para que regresara, asegurándole (el alcalde) que él ya había hablado con el grupo criminal y que no habría problemas para que regresara.
Fue por eso que, convencido por el Presidente Saúl Beltrán, el cura decidió regresar, siendo a unos metros del templo parroquial donde el pasado 21 de septiembre al filo de las 3 de la tarde fue levantado por hombres armados, mismos que luego de torturarlo y asesinarlo arrojaron su cuerpo al río Balsas, donde finalmente fue rescatado a la altura de la comunidad de La Tinaja, municipio de San Miguel Totolapan.
El Diario de la Tarde
El Presidente Municipal de San Miguel Totolapan, el priista Saúl Beltrán Orozco, fue señalado como partícipe en el asesinato del sacerdote de la cabecera municipal, José Ascención Acuña Osorio, registrado el pasado 22 de septiembre, a quien hombres armados levantaron y posteriormente apareción sin vida en la orilla del río Balsas.
La participación del alcalde, según consta en denuncia ante el Ministerio Público, fue la de mandar traer al párroco para celebrar las fiestas tradicionales de la población, diciéndole que ya no había problemas pues había hablado con sus secuestradores, un grupo de La Familia, esto luego de el párroco huyera tras haber sido levantado y liberado a cambio de 300 mil pesos que debería reunir.
La declaración ministerial fue realizada por el hermano de la víctima, párroco Santiago Acuña Osorio, quien identificó y reclamó el cadáver de para darle sepultura en el Estado de México, de donde era originario.
Dijo que por voz de su propio hermano supo que éste ya había sido ‘levantado’ por un grupo de la delincuencia organizada (La Familia Michoacana) que opera en esa región, quienes le exigieron 300 mil pesos por su liberación.
Sin embargo, luego de ser torturado, el sacerdote fue liberado para que pudiera juntar los 300 mil pesos exigidos por el grupo criminal, de los cuales sólo alcanzó a reunir 50 mil pesos que les entregó.
Debido a que no pudo reunir el dinero, el sacerdote José Ascensión Acuña decidió huir del pueblo, dando parte a la superioridad del abandono de la capilla en San Miguel Totolapan y Arcelia por motivos de inseguridad.
Sin embargo, fue el alcalde de San Miguel Totolapan, quien a propósito de las fiestas tradicionales que se celebran en el pueblo, le llamó para que regresara, asegurándole (el alcalde) que él ya había hablado con el grupo criminal y que no habría problemas para que regresara.
Fue por eso que, convencido por el Presidente Saúl Beltrán, el cura decidió regresar, siendo a unos metros del templo parroquial donde el pasado 21 de septiembre al filo de las 3 de la tarde fue levantado por hombres armados, mismos que luego de torturarlo y asesinarlo arrojaron su cuerpo al río Balsas, donde finalmente fue rescatado a la altura de la comunidad de La Tinaja, municipio de San Miguel Totolapan.

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