8 de octubre de 2014
Animal Político; Excélsior; Agencia Periodística de Investigación; Proceso
En una tardía reacción del gobierno federal sobre el ataque contra normalistas de Ayotzinapa en Iguala que costó la vida de 6 personas, 20 heridos y la desaparición de 43, el presidente de la república, Enrique Peña Nieto, aseguró en un breve mensaje a medios que se actuará para esclarecer y castigar los hechos.
En su mensaje a los medios, de menos de cinco minutos de duración, Peña señaló este 6 de octubre que ante la demanda de los normalistas de que se haga justicia y se encuentre a los responsables, el gobierno que encabeza emprendió labores de coordinación con las instancias de procuración de justicia de Guerrero para el debido esclarecimiento.
Asimismo instruyó al Gabinete de Seguridad a aplicar de manera estricta la ley ante estos hechos “que son, sin duda, indignantes, dolorosos e inaceptables”, dijo.
Peña Nieto refirió, hacia el final de su mensaje, que su gobierno mantendrá informada a la “sociedad mexicana de nuestra actuación, de los avances que sobre este tema se tengan.”
Refirió además sentirse “profundamente indignado y consternado” por la información dada a conocer a lo largo del fin de semana. Ayer, 5 de octubre, el procurador de Guerrero dio a conocer que las investigaciones en el caso de los normalistas desaparecidos revelaron que policías de Iguala habrían entregado a 17 normalistas al grupo delictivo Guerreros Unidos, quienes los habrían sido asesinados.
“Como presidente, me siento profundamente indignado y consternado sobre la información que se ha venido conociendo a lo largo del fin de semana”, dijo.
En ese contexto, este martes arribaron a Iguala el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, y el jefe de la Agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón de Lucio, para sostener una reunión con el titular de la Fiscalía Estatal, Iñaky Blanco Cabrera, y autoridades locales en torno a las investigaciones que se realizarán para determinar quiénes son los responsables de la muerte de 6 personas, la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa y el hallazgo de 28 cuerpos en fosas clandestinas.
La reunión se realizó en las instalaciones del 27 Batallón de Infantería. Murillo Karam se retiró por la tarde y Tomás Zenón quedó en la ciudad de Iguala al frente de un equipo especializado en diversas disciplinas para investigar los hechos, mismo que llegó a bordo de 6 helicópteros.
Antes, el lunes, 400 elementos de la Policía Federal en sus divisiones Gendarmería y Federales llegaron a Iguala para asumir las tareas de seguridad pública en coordinación con el Ejército y la Fuerza Estatal.
"Son puras mamadas, ya se fueron pa la sierra"...
“Son puras mamadas, esos cabrones ya se fueron pa’ la sierra”, expresa un policía estatal mientras observa el impresionante convoy de patrullas y tanquetas artilladas que transporta a cerca de 400 agentes federales que arribaron para asumir el control de la seguridad la ciudad de Iguala colapsada por la narcoviolencia.
El operativo federal se implementó a más de una semana de que policías municipales y sicarios actuaron en contubernio para detener, ejecutar y desaparecer a normalistas de Ayotzinapa, y a unas horas de que el grupo delictivo Guerreros Unidos colocó dos mantas en diferentes puntos de la ciudad, donde emplazó a las autoridades federales y estatales a liberar a los uniformados detenidos por estos hechos violentos; de lo contrario, el narco revelará los nombres de políticos coludidos con la delincuencia.
Al respecto, el comisionado general de la Policía Federal (PF), Enrique Galindo Ceballos, informó que cerca de 400 policías de las divisiones de Gendarmería y Operaciones Especiales permanecerán en Iguala hasta que se aclaren los hechos de violencia y se restablezca la seguridad en esta ciudad de la zona norte de la entidad.
En declaraciones al término de una reunión con autoridades municipales y estatales en la sede del ayuntamiento igualteco, Galindo Ceballos dijo que la presencia federal en este lugar pretende evitar que vuelvan a ocurrir hechos de violencia.
Los agentes federales arribaron a las 16:00 horas y coparon los hoteles de Iguala; luego salieron a recorrer las calles en medio de un impresionante despliegue que provocó asombro y reproches entre la ciudadanía y policías estatales que desplazaron a las autoridades municipales.
“Hubieran llegado antes, ahora ya para qué”, expresa una mujer que asegura que en este momento Iguala se ha convertido en “la ciudad más segura” de la entidad.
Sin embargo, no todos están de acuerdo, pues a dos días de su llegada ciudadanos lamentaron que los patrullajes se limiten a las zonas céntricas, mientras que colonias retiradas y zonas periféricas permanecen abandonadas.
Un policía estatal expresa su molestia ante lo que califica como “espectáculo mediático”, al argumentar que los jefes del grupo delictivo Guerreros Unidos huyeron de la ciudad y se refugian en la parte serrana de la franja de Mezcala.
“El Ejército que se encuentra asentado en Iguala nunca hizo nada para frenar a esos cabrones y la Federal menos”, indica el agente que se retira del lugar a prisa y lanzando gritos a sus compañeros para que detengan a un joven que estuvo tomando fotografías con su teléfono móvil a los policías federales que desfilaban por el centro de la ciudad y a reporteros que documentaban afanosamente la acción tardía de las autoridades federales.
Por su parte, se suspendieron las labores de búsqueda de cadáveres en el predio de Pueblo Viejo, donde oficialmente fueron exhumados 28 cuerpos, entre ellos dos mujeres, de cinco narcofosas ubicadas en este lugar, considerado como un cementerio clandestino utilizado desde hace cuatro años por Guerreros Unidos.
Animal Político; Excélsior; Agencia Periodística de Investigación; Proceso
En una tardía reacción del gobierno federal sobre el ataque contra normalistas de Ayotzinapa en Iguala que costó la vida de 6 personas, 20 heridos y la desaparición de 43, el presidente de la república, Enrique Peña Nieto, aseguró en un breve mensaje a medios que se actuará para esclarecer y castigar los hechos.
En su mensaje a los medios, de menos de cinco minutos de duración, Peña señaló este 6 de octubre que ante la demanda de los normalistas de que se haga justicia y se encuentre a los responsables, el gobierno que encabeza emprendió labores de coordinación con las instancias de procuración de justicia de Guerrero para el debido esclarecimiento.
Asimismo instruyó al Gabinete de Seguridad a aplicar de manera estricta la ley ante estos hechos “que son, sin duda, indignantes, dolorosos e inaceptables”, dijo.
Peña Nieto refirió, hacia el final de su mensaje, que su gobierno mantendrá informada a la “sociedad mexicana de nuestra actuación, de los avances que sobre este tema se tengan.”
Refirió además sentirse “profundamente indignado y consternado” por la información dada a conocer a lo largo del fin de semana. Ayer, 5 de octubre, el procurador de Guerrero dio a conocer que las investigaciones en el caso de los normalistas desaparecidos revelaron que policías de Iguala habrían entregado a 17 normalistas al grupo delictivo Guerreros Unidos, quienes los habrían sido asesinados.
“Como presidente, me siento profundamente indignado y consternado sobre la información que se ha venido conociendo a lo largo del fin de semana”, dijo.
En ese contexto, este martes arribaron a Iguala el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, y el jefe de la Agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón de Lucio, para sostener una reunión con el titular de la Fiscalía Estatal, Iñaky Blanco Cabrera, y autoridades locales en torno a las investigaciones que se realizarán para determinar quiénes son los responsables de la muerte de 6 personas, la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa y el hallazgo de 28 cuerpos en fosas clandestinas.
La reunión se realizó en las instalaciones del 27 Batallón de Infantería. Murillo Karam se retiró por la tarde y Tomás Zenón quedó en la ciudad de Iguala al frente de un equipo especializado en diversas disciplinas para investigar los hechos, mismo que llegó a bordo de 6 helicópteros.
Antes, el lunes, 400 elementos de la Policía Federal en sus divisiones Gendarmería y Federales llegaron a Iguala para asumir las tareas de seguridad pública en coordinación con el Ejército y la Fuerza Estatal.
"Son puras mamadas, ya se fueron pa la sierra"...
“Son puras mamadas, esos cabrones ya se fueron pa’ la sierra”, expresa un policía estatal mientras observa el impresionante convoy de patrullas y tanquetas artilladas que transporta a cerca de 400 agentes federales que arribaron para asumir el control de la seguridad la ciudad de Iguala colapsada por la narcoviolencia.
El operativo federal se implementó a más de una semana de que policías municipales y sicarios actuaron en contubernio para detener, ejecutar y desaparecer a normalistas de Ayotzinapa, y a unas horas de que el grupo delictivo Guerreros Unidos colocó dos mantas en diferentes puntos de la ciudad, donde emplazó a las autoridades federales y estatales a liberar a los uniformados detenidos por estos hechos violentos; de lo contrario, el narco revelará los nombres de políticos coludidos con la delincuencia.
Al respecto, el comisionado general de la Policía Federal (PF), Enrique Galindo Ceballos, informó que cerca de 400 policías de las divisiones de Gendarmería y Operaciones Especiales permanecerán en Iguala hasta que se aclaren los hechos de violencia y se restablezca la seguridad en esta ciudad de la zona norte de la entidad.
En declaraciones al término de una reunión con autoridades municipales y estatales en la sede del ayuntamiento igualteco, Galindo Ceballos dijo que la presencia federal en este lugar pretende evitar que vuelvan a ocurrir hechos de violencia.
Los agentes federales arribaron a las 16:00 horas y coparon los hoteles de Iguala; luego salieron a recorrer las calles en medio de un impresionante despliegue que provocó asombro y reproches entre la ciudadanía y policías estatales que desplazaron a las autoridades municipales.
“Hubieran llegado antes, ahora ya para qué”, expresa una mujer que asegura que en este momento Iguala se ha convertido en “la ciudad más segura” de la entidad.
Sin embargo, no todos están de acuerdo, pues a dos días de su llegada ciudadanos lamentaron que los patrullajes se limiten a las zonas céntricas, mientras que colonias retiradas y zonas periféricas permanecen abandonadas.
Un policía estatal expresa su molestia ante lo que califica como “espectáculo mediático”, al argumentar que los jefes del grupo delictivo Guerreros Unidos huyeron de la ciudad y se refugian en la parte serrana de la franja de Mezcala.
“El Ejército que se encuentra asentado en Iguala nunca hizo nada para frenar a esos cabrones y la Federal menos”, indica el agente que se retira del lugar a prisa y lanzando gritos a sus compañeros para que detengan a un joven que estuvo tomando fotografías con su teléfono móvil a los policías federales que desfilaban por el centro de la ciudad y a reporteros que documentaban afanosamente la acción tardía de las autoridades federales.
Por su parte, se suspendieron las labores de búsqueda de cadáveres en el predio de Pueblo Viejo, donde oficialmente fueron exhumados 28 cuerpos, entre ellos dos mujeres, de cinco narcofosas ubicadas en este lugar, considerado como un cementerio clandestino utilizado desde hace cuatro años por Guerreros Unidos.



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