sábado, 27 de septiembre de 2014

7:00 a.m.
27 de septiembre de 2014

El Sur; La Unión; AIG; Renata

Policías municipales de Iguala y un comando armado no identificado dispararon en contra de estudiantes de la Normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, de futbolistas del equipo de tercera división Avispones de Chilpancingo, de periodistas y de automovilistas por un lapso de más de cuatro horas luego de concluir el informe de la titular del DIF municipal, María de los Ángeles Pineda Villa.

En un reporte preliminar se informa que mataron a tres normalistas, hirieron a seis y que al menos hay 25 detenidos; y que asimismo mataron a tres futbolistas y a una automovilista.

Los ataques contra los normalistas fueron dos, el primero cometido por policías municipales contra tres autobuses de línea en los que viajaban los jóvenes donde hubo un alumno muerto, Aldo Gutiérrez Solano, de Ayutla. El segundo ataque fue cometido por un comando cuatro horas después, cuando los estudiantes hablaban en el mismo sitio con maestros y reporteros, donde quedaron dos estudiantes muertos más, de los que no se dieron los nombres. Además se habla de una mujer muerta dentro de un vehículo que se encontraba en el lugar sin relación con los normalistas.

Después de la media noche se conoció que en Santa Teresa, en la zona del Periférico de la misma ciudad, un autobús del equipo de futbol Avispones de Chilpancingo fue atacado por hombres armados no identificados, y que resultaron al menos tres muertos.


El recuento

Cerca de las 8 de la noche, tres autobuses -aparentemente tomados por los estudiantes- en los que iban unos 35 normalistas fueron atacados a balazos por policías municipales de Iguala, después de una persecución que se dio por la calle Juan Álvarez del centro de la ciudad hasta la esquina con el Periférico Norte donde fueron atacados y rafagueados.

En una segunda refriega, después de la media noche, un grupo de hombres armados disparó con armas de grueso calibre más de 200 balazos, durante unos 10 o 15 minutos en contra de normalistas, maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación (CETEG) y reporteros que cubrían la fuente. En esta segunda balacera al menos cayeron muertos dos normalistas más y un mujer civil que estaba cerca del lugar.

En la calle Juan Álvarez esquina con Periférico Norte, frente a una sucursal de la tienda Aurrerá, quedaron varados los tres autobuses en los que viajaban los normalistas, en los tres había impactos de bala en parabrisas, ventanillas, de ambos lados y en la parte trasera, uno de ellos también tenía disparos en las llantas.

En el lugar del ataque, había en el piso decenas de cartuchos percutidos de diferentes calibres, 9 milímetros y .223 para AR-15.

El testimonio de uno de los normalistas indica que los policías municipales los empezaron a perseguir sobre la avenida Juan Álvarez desde el Zócalo de la ciudad, luego de que los estudiantes retuvieron las unidades en la central de autobuses Estrella Blanca, ubicada frente al mercado municipal.

Menciona que después de la persecución por varias cuadras del centro de la ciudad, al llegar al Periférico Norte una patrulla les cerró el paso al frente y otras más atrás de los tres autobuses y en seguida los rafaguearon.

Mencionó que se bajaron de los camiones para pedir a los policías preventivos que les permitieran el paso, pero éstos respondieron con disparos, dijo que en ese lugar cayó de un balazo en la cabeza su compañero Aldo Gutiérrez Solano de Ayuta de los Libres. “Nosotros corrimos y sólo vimos que el compañero estaba agonizando”.

Dijo que los normalistas se resguardaron en los autobuses y los policías les seguían disparando.

Frente a uno de los camiones se observaba un charco de sangre, al igual que en el interior del tercer autobús en el que las ventanillas estaban quebradas de los disparos y también el parabrisas.

Mencionó que en el primer ataque los policías mataron a uno de sus compañeros, cuatro más resultaron heridos y hubo entre 20 y 25 detenidos.

Dijo que al tercer autobús, uno de la linea Estrella de Oro número 1568, los policías lo rodearon y le dispararon, en ese lugar cayó otro normalista herido y de ahí se llevaron a los detenidos.

Mencionó que en un primer momento los policías llegaron con los rostros descubiertos pero que se encapucharon cuando los empezaron a rafaguear y a detener. Algunos normalistas lograron grabar el momento del ataque con sus teléfonos celulares.

“A los compañeros que venían atrás fueron a los primeros que agarraron porque luego luego los rodearon, los balacearon y los bajaron”.

El normalista dijo que por lo menos vieron a más de 30 policías y mencionó que alcanzó a identificar las patrullas 018, 020, 027, 028 “y la 302 que se llevó a un compañero herido”.

Cerca de las 12:30 de la mañana, al momento de que un grupo de normalistas hacían declaraciones a reporteros de diferentes medios de comunicación, un comando armado, del que se desconocen sus características, empezó a disparar ráfagas en contra de la multitud y los vehículos que estaban estacionados en la zona.

Esta situación causó pánico entre los presentes quienes corrieron a lugares donde resguardarse, sólo se escuchaban gritos de la gente, “tírense al suelo” y otras “ya valió madre”.

Los disparos venían por la zona del Periférico Sur y se escucharon más de 200 detonaciones de armas de grueso calibre, que duraron entre 10 y 15 minutos, primero se escucharon hacia el frente en el que estaba los autobuses y después los balazos se escucharon por la zona hacia donde corrían los estudiantes.

Tras este segundo ataque, se confirmó la muerte de dos normalistas más los que quedaron abatidos junto al Periférico Norte y al parecer una mujer civil que estaba dentro de uno de los vehículos estacionados.

Al menos siete carros estacionados y los autobuses recibieron los disparos en la carrocería y ventanillas en la segunda balacera.

Los cuerpos de dos normalistas quedaron tendidos en el piso y al menos otras cinco personas resultaron heridas.

Desde el inicio del primer ataque a los normalistas y hasta la segunda balacera en contra de ellos y de maestros de la CETEG y reporteros, en ningún momento hubo el resguardo de efectivos militares ni de ninguna corporación. Tampoco había la presencia de agentes del Ministerio Público.


Ataque a un equipo de futbol

Después del primer ataque a los normalistas, poco después de las 10 de la noche, se dio un ataque armado a un autobús del equipo de futbol Avispones, de Chilpancingo, en aparente confusión.

El entrenador José María Memije, que es padre de uno de los futbolistas, dio a conocer que su hijo le informó que el equipo regresaba a Chilpancingo cuando su autobús, fue atacado a balazos y quedaron tres jóvenes muertos en el camión.

En Santa Teresa, en el área del Periférico de Iguala, en una barranca se encontraba el autobús, placas 434RK9 de la línea Castro Sur, con disparos en la carrocería y en los vidrios.


Culpa Ayotzinapa de la agresión al gobernador Ángel Aguirre

En conferencia de prensa a las 11 de la noche en las instalaciones de las oficinas centrales de la Secretaría de Educación Guerrero en Chilpancingo, normalistas egresados integrantes del Frente Unido de Normales Públicas del Estado de Guerrero (FUNPEG) confirmaron el primer ataque a los estudiantes de Ayotzinapa en Iguala, y dijeron que estaban en esa ciudad porque realizaban una colecta de fondos para sus actividades escolares, cuando fueron atacados por los policías municipales. Informaron que hasta ese momento había 20 estudiantes detenidos por las fuerzas policiacas.

Indicaron que el estudiante muerto recibió un disparo en la cabeza y el estudiante herido una bala en el estómago y se encuentra grave.

Señalaron que hubo una persecución de los estudiantes por calles céntricas de Iguala, dijeron que todo fue confuso, muchos de los normalistas corrieron en diversas direcciones. Denunciaron que hasta las 12 de la noche seguían las persecuciones en las colonias del centro de la ciudad.

Alrededor de las 12 de la noche la dirigencia estudiantil de la Normal Rural de Ayotzinapa, en llamada a El Sur, culpó al gobernador Ángel Aguirre Rivero del asesinato por la campaña de desprestigio que ha realizado su gobierno.

También en llamada telefónica, el secretario general de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), Reyes Ramos Guerrero, reprobó la violencia en contra de los estudiantes normalistas. Exigió al gobierno estatal el esclarecimiento inmediato de los hechos y castigo a los culpables.

El 12 de diciembre del 2011, los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, Alexis Herrera Pino y Gabriel Echevarría de Jesús, fueron asesinados por policías en la Autopista del Sol en Chilpancingo, cuando realizaban una protesta.


Policía de Iguala, vinculada a Guerreros Unidos

La policía de Iguala, un municipio en el que por razones desconocidas no se ha implementado el Mando Único tal como el gobierno del estado había anunciado, se ha visto envuelta en varios escándalos ligados a la delincuencia organizada.

El primer escándalo ocurrió en mayo de 2013, cuando 7 elementos de esa corporación fueron detenidos en una patrulla "clonada" en el municipio de Teloloapan, luego de presuntamente haber participado en un ataque contra la comandancia de ese municipio que dejó dos policías muertos.

Los policías fueron arraigados pero liberados posteriormente.

En agosto de este año, luego de que elementos de esa corporación detuvieran y golpearan al abogado de Bruno Plácido Valerio, Manuel Vázquez Quintero, volvieron a ser señalados por sus vínculos con la delincuencia.

Fuentes de la PGJE consultadas después de ese caso revelaron que mandos policiacos del municipio de Iguala están laborando para el grupo Guerreros Unidos, utilizando a la corporación para actividades ligadas a la delincuencia organizada.

Actualmente la Policía Municipal estaría actuando bajo las órdenes de un capo conocido como "El Tilo", dijeron las mismas fuentes.

La propia esposa del alcalde de Iguala, María de los Ángeles Pineda Villa, ha sido señalada por sus vínculos familiares con capos de la delincuencia organizada, los Pineda Villa, asociados con los Beltrán Leyva hasta su desintegración y actualmente vinculados a los Guerreros Unidos.

La actual primera dama es hermana de Alberto Pineda Villa, "El Borrado", y Salomón Pineda Villa, "El Salo", operadores de los Beltrán Leyva, el primero abatido junto a Arturo Beltrán Leyva en 2009.

Otros miembros de la familia directa de Pineda Villa han sido detenidos por estar vinculados directamente a los Guerreros Unidos, en el estado de Morelos.



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