miércoles, 30 de abril de 2014

10:51 p.m.
1 de mayo de 2014

La Jornada Guerrero

Un día después de haber sido detenido Tereso Díaz Núñez por efectivos del 34 batallón de infantería junto con otras dos personas, por portación de arma de fuego, la policía descubrió que enfrenta la orden de aprehensión 29/2013-III por ser el presunto homicida de Juventina Villa Mojica y su hijo de 17 años.

El detenido fue trasladado a Iguala y luego al Centro Estatal de Readaptación Social (Cereso) de Chilpancingo, acusado de matar a la dirigente de la Organización de Campesinos Ecologistas de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán (Ocespcc) y a su hijo Reynaldo Santana Villa, en La Laguna, el 29 de noviembre de 2012.

Según información proporcionada por el Ejército, el  pasado 22 de abril soldados del batallón 34, en un recorrido por la sierra de Coyuca de Catalán, detuvieron en la comunidad de El Pescado a Tereso Díaz Núñez y a los hermanos Yabet y Obet, de apellidos Hernández Peñaloza, quienes viajaban en cuatrimotos, por portar un rifle calibre 22 y una pistola escuadra 38 súper, y los pusieron a disposición del Ministerio Público federal.

Luego de una revisión a los antecedentes de los tres detenidos, sólo Tereso Díaz, de unos 35 años y originario de la comunidad de Los Ciruelos, contaba con orden de aprehensión, por lo que de inmediato se procedió en su contra.

La muerte de Juventina Villa ocurrió en el tiempo en que era secretario general de Gobierno de Guerrero Humberto Salgado Gómez, quien notificó del asesinato al secretario técnico de la Red Guerrerense de Organismos de Derechos Humanos, Manuel Olivares Hernández, como explicó en su oportunidad al diario La Jornada.

Villa Mojica fue emboscada mientras subía, en una cuatrimoto, a uno de los cerros aledaños a La Laguna para hacer una llamada telefónica. Iba acompañada por sus dos hijos: uno de 17 años y una niña de siete, y escoltada por una decena de policías estatales.

En la cima la esperaba un grupo de unos 40 hombres armados, que al verla le dispararon. La dirigente y su hijo murieron de inmediato; la niña de siete años logró escapar, en tanto los policías “no pudieron repeler la agresión y optaron por refugiarse”, explicó Salgado Gómez al de la Ocespcc.

El hecho ocurrió cuando ella estaba a punto de salir, junto con 45 familias, de la comunidad del Puerto de las Ollas, para buscar protección en otro poblado.

0 comentarios:

Publicar un comentario